Por qué esta raza tiene más riesgo
El bóxer reúne dos rasgos de riesgo: por un lado es un perro grande de pecho profundo, lo que le sitúa entre las razas en las que se describe la dilatación y torsión gástrica; por otro, su hocico corto le convierte en una raza braquicéfala con menor capacidad para refrigerarse jadeando, por lo que es especialmente sensible al golpe de calor y puede presentar dificultad respiratoria.
En la literatura veterinaria se documenta además en el bóxer una enfermedad cardiaca hereditaria conocida como miocardiopatía arritmogénica del bóxer, que puede manifestarse con desmayos o debilidad súbita durante el ejercicio o la excitación. La raza también presenta predisposición a úlceras corneales de curación lenta y a diversos tumores cutáneos.
Urgencias más habituales en el Bóxer
Torsión gástrica
Abdomen hinchado, babeo, nerviosismo y arcadas sin conseguir vomitar, a menudo tras comer abundantemente o hacer ejercicio. Es una urgencia vital: acude de inmediato.
Golpe de calor
Su hocico corto y su energía le hacen muy vulnerable en verano. Jadeo intenso, encías muy rojas, tambaleo o vómitos requieren enfriarle con agua templada-fresca y contactar sin perder tiempo.
Desmayos y arritmias
Un desmayo breve, debilidad súbita o colapso durante el juego pueden tener origen cardiaco. Aunque se recupere enseguida, debe valorarse con urgencia.
Dificultad respiratoria
Ronquidos intensos, ruido al respirar o fatiga exagerada son propios de las razas braquicéfalas. Si respira con mucho esfuerzo o las encías se ven azuladas, es una urgencia.
Úlceras corneales
Ojo cerrado, lagrimeo, enrojecimiento o frotarse la cara pueden indicar una úlcera en la córnea. En el bóxer algunas cicatrizan mal, por lo que conviene consultarlas pronto.
Síntomas de alarma
- Abdomen hinchado con arcadas sin éxito
- Desmayo, colapso o debilidad súbita durante el ejercicio
- Jadeo excesivo y tambaleo en días de calor
- Respiración muy ruidosa o con esfuerzo, o encías azuladas
- Encías pálidas o pulso muy irregular
- Ojo cerrado, muy rojo o lloroso
- Inquietud intensa, babeo y signos de dolor abdominal
- Bultos en la piel que crecen o sangran de forma repentina
Prevención y cuidados
- Reparte la comida en varias tomas y evita el ejercicio intenso antes y después de comer
- En verano, limita el ejercicio a las horas más frescas y ofrece siempre agua y sombra
- Usa arnés en lugar de collar para facilitar su respiración
- Comenta con tu veterinario cualquier desmayo o intolerancia al ejercicio, aunque sea breve
- Revisa sus ojos y su piel con regularidad y consulta ante cambios
- Mantén un peso adecuado para reducir la carga respiratoria y cardiaca
Preguntas frecuentes
Mi bóxer se ha desmayado y se ha recuperado enseguida, ¿debo preocuparme?
Sí, conviene valorarlo cuanto antes. En el bóxer se describe una enfermedad cardiaca hereditaria que puede causar desmayos. Mantenle en reposo, evita el ejercicio y escríbenos por WhatsApp o llámanos para orientarte.
¿Cómo distingo un desmayo de una convulsión?
No siempre es fácil. En un desmayo el perro suele quedarse flácido y recuperarse en poco tiempo; en una convulsión suele haber rigidez, movimientos de pedaleo o salivación. Si puedes, grábalo en vídeo y consúltanos.
¿Por qué el bóxer sufre tanto con el calor?
Su hocico corto reduce su capacidad para refrigerarse jadeando, y su gran actividad aumenta la producción de calor. Por eso es importante evitar el ejercicio en las horas centrales del día en los meses cálidos.