Por qué sus urgencias son diferentes
En los perros, el tamaño y la raza condicionan mucho el tipo de urgencia. Los de razas grandes y de pecho profundo tienen una predisposición documentada en la literatura veterinaria a la dilatación-torsión gástrica, mientras que las razas braquicéfalas (de hocico corto) toleran peor el calor y el esfuerzo y pueden presentar dificultad respiratoria con facilidad. Además, su costumbre de explorar con la boca los expone a tóxicos y cuerpos extraños, y su actividad al aire libre aumenta el riesgo de atropellos, heridas y picaduras. Por eso es importante conocer las particularidades de tu perro y actuar rápido ante cualquier cambio brusco.
Urgencias más frecuentes
Intoxicaciones
Chocolate, uvas y pasas, xilitol, raticidas, medicamentos humanos o plantas tóxicas son causas frecuentes. Lleva siempre el envase o una foto del producto y no provoques el vómito sin indicación veterinaria.
Golpe de calor
Especialmente en verano y en razas braquicéfalas, perros con sobrepeso o mayores. Jadeo intenso, babeo y debilidad son signos de alarma que requieren actuar de inmediato.
Dilatación-torsión gástrica
Abdomen hinchado, arcadas sin vómito e inquietud, sobre todo en perros grandes de pecho profundo. Es una urgencia vital que no admite espera.
Cuerpos extraños
Juguetes, huesos, calcetines o espigas pueden provocar obstrucciones digestivas o lesiones en oídos, nariz y patas.
Atropellos y traumatismos
Aunque el perro parezca estar bien tras un golpe, puede haber lesiones internas. Conviene una valoración veterinaria siempre.
Convulsiones
Pueden deberse a epilepsia, tóxicos u otras enfermedades. Una crisis prolongada o varias seguidas son una emergencia.
Piometra en hembras
Infección del útero en perras no esterilizadas, habitualmente semanas después del celo. Puede comprometer la vida si no se trata a tiempo.
Señales de alarma
- Dificultad para respirar, respiración ruidosa o encías azuladas o muy pálidas
- Abdomen hinchado y duro con arcadas improductivas
- Convulsiones, desorientación o pérdida de consciencia
- Vómitos o diarrea repetidos, sobre todo con sangre
- Sangrado que no cede o heridas profundas
- Imposibilidad de levantarse, cojera intensa o dolor al tocarle
- Sospecha de haber ingerido un tóxico, aunque aún no haya síntomas
- Esfuerzos para orinar sin conseguirlo
Consejos para estar preparado
- Guarda en el móvil nuestro teléfono y WhatsApp para tenerlo a mano ante cualquier urgencia.
- Ten un botiquín básico: gasas estériles, venda, suero fisiológico, guantes y una manta para transportarlo.
- Para perros grandes heridos, improvisa una camilla con una manta o tabla y muévelo lo menos posible.
- Un perro dolorido puede morder aunque sea muy dócil: acércate con calma y protege tus manos.
- Evita paseos en las horas de más calor y nunca lo dejes dentro del coche, ni siquiera unos minutos.
- Mantén fuera de su alcance medicamentos, productos de limpieza, raticidas y alimentos tóxicos.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si lo de mi perro es una urgencia?
Si notas dificultad para respirar, abdomen hinchado, convulsiones, sangrado abundante, dolor intenso o sospechas que ha ingerido un tóxico, trátalo como urgencia. Ante la duda, escríbenos por WhatsApp o llámanos y te orientamos.
¿Debo provocarle el vómito si se ha comido algo tóxico?
No. Provocar el vómito en casa puede empeorar la situación con algunos productos. Hazlo solo si un veterinario te lo indica expresamente y lleva el envase del producto.
¿Puedo darle un medicamento para el dolor que tengo en casa?
No. Muchos medicamentos humanos son tóxicos para los perros, incluso en cantidades pequeñas. Contacta con nosotros antes de administrarle cualquier cosa.