¿Qué es?
El síndrome de dilatación-torsión gástrica se produce cuando el estómago se llena de gas, líquido o comida y se dilata, pudiendo girar sobre su propio eje. Al girar, se bloquean la entrada y la salida del estómago, de modo que el gas no puede escapar, y se comprimen vasos sanguíneos importantes. Esto provoca un fallo circulatorio, daño en la pared del estómago y, a menudo, afectación del bazo. Sin tratamiento veterinario urgente, la situación suele ser mortal.
Causas más habituales
- Predisposición documentada en razas grandes y gigantes de tórax profundo, como pastor alemán, gran danés, dóberman, setter, weimaraner o boxer.
- Comer una gran cantidad de comida de una sola vez o muy deprisa.
- Hacer ejercicio intenso justo antes o después de comer.
- Beber mucha agua de golpe tras la comida o el ejercicio.
- Edad media o avanzada y antecedentes familiares de torsión.
- Temperamento nervioso o situaciones de estrés.
- Una sola comida abundante al día en lugar de varias raciones más pequeñas.
Síntomas y señales de alarma
- Abdomen hinchado, tenso y abombado, especialmente en el lado izquierdo, detrás de las costillas.
- Arcadas o intentos de vomitar sin expulsar nada, o solo un poco de espuma.
- Salivación abundante.
- Inquietud, imposibilidad de encontrar postura, se tumba y se levanta continuamente.
- Dolor al tocar el abdomen, postura encorvada o quejidos.
- Respiración acelerada o dificultosa.
- Encías pálidas, debilidad y pulso débil.
- Colapso o incapacidad para mantenerse en pie en fases avanzadas.
Si ves estos síntomas, llama · 660 712 366
Qué hacer mientras contactas con nosotros
- Mantén la calma y llama inmediatamente a un veterinario de urgencias por teléfono o WhatsApp.
- Prepara el traslado sin perder tiempo: en esta urgencia no hay primeros auxilios que la resuelvan en casa.
- Mantén al perro lo más tranquilo posible y evita que haga esfuerzos o suba escaleras si puedes ayudarle.
- Para el transporte, si es posible, colócalo tumbado de lado y con espacio para respirar, sin presionar el abdomen.
- Anota cuándo comió por última vez, qué y cuánto, y cuándo empezaron los síntomas.
- Si viaja con otra persona, que uno conduzca y otro acompañe al perro tranquilizándolo.
Lo que no debes hacer
- No esperes a ver si mejora solo: la torsión gástrica no se resuelve sin tratamiento veterinario.
- No le des de comer ni de beber.
- No intentes provocarle el vómito ni le des remedios caseros o medicamentos humanos.
- No presiones ni masajees el abdomen.
- No lo obligues a caminar o a hacer ejercicio para que expulse los gases.
¿Qué hace el veterinario?
Al llegar, el veterinario de urgencias estabiliza al perro con fluidoterapia intravenosa y oxígeno, y suele descomprimir el estómago para liberar el gas acumulado. Para confirmar el diagnóstico se realiza habitualmente una radiografía abdominal.
Si existe torsión, el tratamiento definitivo es quirúrgico: se recoloca el estómago en su posición, se valora el estado de la pared gástrica y del bazo y se fija el estómago a la pared abdominal (gastropexia) para reducir el riesgo de que vuelva a girar. Después se requiere hospitalización y vigilancia estrecha, ya que pueden aparecer arritmias y otras complicaciones.
Prevención
- Reparte la comida diaria en dos o tres raciones en lugar de una sola comida abundante.
- Evita el ejercicio intenso durante un tiempo prudencial antes y después de comer.
- Si tu perro come muy deprisa, utiliza comederos antivoracidad o juguetes dispensadores.
- Evita que beba grandes cantidades de agua de golpe justo después de comer o de hacer ejercicio.
- Si tu perro pertenece a una raza predispuesta, consulta con tu veterinario la posibilidad de una gastropexia preventiva.
- Aprende a reconocer los síntomas para actuar de inmediato.
Especies que pueden verse afectadas
Razas con más predisposición en nuestra guía
Preguntas frecuentes
¿Qué razas de perro tienen más riesgo de torsión gástrica?
Entre las razas en las que se describe con más frecuencia están las grandes y gigantes de tórax profundo, como el pastor alemán, el gran danés, el dóberman, el weimaraner, el setter o el boxer, aunque puede darse en cualquier perro.
¿Puede un gato sufrir torsión gástrica?
Es extremadamente poco frecuente en gatos. Es una urgencia típica de perros, especialmente de raza grande. Si tu gato tiene el abdomen hinchado o dolor, también debe valorarlo un veterinario cuanto antes.
¿La torsión gástrica se puede curar sin cirugía?
Si el estómago ha girado, el tratamiento definitivo suele ser quirúrgico. Por eso es tan importante acudir de inmediato a un veterinario de urgencias ante la primera sospecha. Llámanos y te orientamos.